Fútbol Femenino: Una historia de amor

Hacka ya tiene un nombre propio dentro del futsal nacional. Y en el ambiente femenino se vienen destacando torneo tras torneo, ganando campeonatos todos los años, aportando jugadoras para la Selección Nacional y, a esta altura, ya no es sorpresa su gran momento. Las Marplatenses, para poder competir constantemente, decidieron desde hace un tiempo ser parte de la liga pinamarense, dominando las últimas ediciones disputadas cara a cara contra el conjunto local La Calesita.

Justamente, dentro de un grupo con diversas ondas, Paulina Cano aparece como una de las líderes de un equipo que se destaca no solo por su buen juego sino también por su estilo particular. Y empieza la charla con una definición que la pinta de cuerpo entero: "Hacka es mi vida, el fútbol es todo en mi vida y soy parte del fútbol por Hacka", dice y se le dibuja una enorme sonrisa en el rostro.

"Arranqué en el mundo del fútbol dentro de Hacka.", explica Paulina, "Fue hace cuatro años. En realidad, empecé a querer jugar a eso de los 16 años pero fue hace cuatro años cuando me sumé a Hacka y fue el momento en que logré, por decirlo de alguna forma, profesionalizarme."

Fue meteórico el ascenso del equipo y en ese breve lapso de tiempo lograron hacerse ver a nivel nacional y allí aparece Pinamar: "Nosotros jugábamos dentro de la órbita de la Federación Argentina de Futsal en Mar del Plata. En un momento nos quedamos sin espacio para jugar y no sentimos apoyo para seguir adelante. Allí apareció la posibilidad de jugar en Pinamar y fue increíble la buena vibra y el nivel de la competencia también".

Acompañando el excelente momento, Paulina Cano, Antonella Saini, Mariel Moureu y Soledad Aquino, fueron convocadas por César González, DT de la Selección Argentina de Fútbol 7 para competir en el Mundial de Roma que se disputó en pasado septiembre con muy buenos resultados.

"Además", comenta con entusiasmo Pau Cano, "Pinamar está dentro de la rama de AFA y para nosotras fue como levantar la vara. Nosotras ya veníamos logrando eso porque nuestra idea siempre fue competir mucho. Para que se den una idea, entrenamos con el equipo masculino. En Pinamar descubrimos el mundo de AFA y estamos 'chochas'. En todo nivel es un placer jugar en Pinamar. Desde el Polideportivo, la estructura, la forma en que se vive el fútbol, todo es maravilloso".

"No podemos creer que la alegría con la que se vive todo acá", explica Paulina, "Llegás un domingo al Poli y hay gente, familias, se vive de una forma natural, pasional e increíble. Los equipos quieren crecer, entrenan, lo toman en serio. Equipos que saben de futsal, con sponsors, con vestimenta, con difusión. Todo el mundo futsal en Pinamar es genial y nos da mucha alegría ser parte".

Paulina cuenta la experiencia  y sus palabras suenan sinceras y emocionadas. La experiencia "Futsal" es una verdadera explosión en Pinamar y Hacka no podía quedarse afuera: "Se nota que la Municipalidad apoya todo esto porque el Polideportivo está hermoso pero, además, hay televisación, hay radios cubriendo, las familias lo toman como una salida. Es increíble y en Mar del Plata no funciona así".

Lo de Hacka, dicho está, no es sorpresa. Tienen un técnico trabajador, estricto pero paternal como Eduardo Cano, redes sociales muy informativas que acompañan al equipo masculino, femenino y mixto. Y además, claro, tienen un equipazo que hace que el salto de calidad se posible y constante. 

"A nosotras esta experiencia nos transformó en un mejor equipo, un mejor club y nos unió mucho como grupo", cuenta Paulina que, como detalle no menor, tiene la posibilidad de compartir equipo con su compañera de vida, "Ella es mi número 10. Con Sole (Por Soledad Aquino) nos conocimos por el fútbol y nos hicimos amigas al toque. Empezó a venir al club y entrenamiento tras entrenamiento nos fuimos enganchando y yo me enamoré. Primero fue el fútbol, luego el amor. En lo futbolístico, mi papá, nuestro DT, la terminó fichando y fue un gran acierto. Es mi novia pero objetivamente es crack total. Es una de las mejores jugadoras del país, sin dudas. Con Mariel Moureu, nuestra goleadora, hacen un tándem increible. Es impresionante. Hacka es un equipo pero también es una familia".

El fútbol femenino, en cualquiera de sus definiciones, crece día a día en nuestro país. La AFA avanzó en la profesionalización y el seleccionado nacional genera cada vez más atención y mejores resultados. Hacka no está fuera de ese crecimiento: "Es muy cierto y lo noto en mi trabajo, por ejemplo. Llego el lunes y me preguntan. Todo el mundo habla de lo que hacemos y la visión social que tenemos las mujeres que jugamos al fútbol es otra. Nos aceptan, nos bancan, nos apoyan y es sensacional. Me hace feliz lo que está pasando. En el país y con Hacka, se me llena el pecho de orgullo y quiero seguir adelante con esto, viviéndola minuto a minuto y promoviendo para que más chicas se sumen".

"Queremos seguir creciendo con Hacka, queremos que sea profesional y como jugadora seguir avanzando con la Selección. Sabemos que con trabajo se puede, lo hacemos con alegría y está claro que no nos molesta nada darle con todo para lograr nuestros objetivos", concluye con pasión Paulina Cano.