Nelson, El Aviador: "Amor por los cielos"

El amor puede presentarse en tantas formas que nuestra capacidad de sorpresa puede resultarnos debil a veces. El amor y el compromiso con lo que amamos puede provocar admiración y encontramos amor en todo lo hacemos. 

Si estuviésemos escribiendo un guión cinematográfico sobre la vida de Nelson Félix, "Amor por los cielos" podría llamarse su película. "Nací en Uruguay y llegué a la Argentina en 1970 y empecé a trabajar en Don Torcuato y siendo chiquito en el medio del campo comencé a soñar con volar. Desde mi primer avioncito de papel hasta mi primer vuelo como piloto, nunca abandoné ese sueño, ese amor por ver el mundo desde el aire. Hice el curso de piloto en Uruguay, lo validé en Argentina y me fui metiendo en el mundo de los aeroclub, como este en el que estoy ahora".

"Todo este mundo era un misterio para muchos, imaginate lo que era intentar construir tu propio avión. Lo idealicé, los soñé, empeñé todo mi esfuerzo en buscar y hasta fabricar yo mismo las piezas. Estuve 6 años armando mi primer avión y en 1993 tuve mi vuelo inicial con ese aparato que creé con mis propias manos", explica Nelson, "Y lo realicé en Escobar, en un aeroclub que ya no existe. No salió perfecto pero salió, toda una aventura".

La emoción de volar su propio avión, de ver realizado su propio sueño es, segun Nelson, una experiencia totalmente inigualable. Así fueron pasando los años y la vida lo acercó a nuestra región: "Hace 22 años que estoy en Pinamar, puse mi taller mecánico en Valeria, luego en Ostende, donde está ahora. Y la verdad es que puedo entender que en mi vida siempre hice lo que quise, siempre intenté darle rienda suelta a mis pasiones y todavía siento emoción al ver estos paisajes desde el cielo". 

"Sigan sus sueños, nunca dejen de creer. A mi me decían que no iba a poder terminar mi avión y mirá... acá todavía está, con sus premios internacionales. Una muestra de que con amor y empeño los sueños se pueden cumplir", termina Nelson, mientras nos acompaña a presenciar su sueño hecho realidad.