Juan y el Rugby, un estilo de vida inclusivo

Juan Villca tiene 17 años. Nació en Pinamar, hijo de una pujante pareja de bolivianos que llegaron a estos lares para dedicarse a la construcción. Manos trabajadoras que fueron forjando el clásico espectáculo edilicio de nuestra ciudad. Pero Juan tiene más para contar. Mientras deja "la guinda" un rato, se acomoda para incluirnos en su mundo. "Mis viejos, mi familia, son laburantes, gente de la construcción. Yo me crié entre losas y ladrillos", cuenta Juan, "Y a mi el Rugby se me da por un amigo que me invitó. Un día vino y me llevó al Camarones, él no siguió y yo sí. Me enganché totalmente. Este deporte no mira tus diferencias sino que te hace parte, te incluye, eso es lo bueno del Rugby y eso es lo que me pasó a mi".

Juan fue invitado a ser parte de los "Pumpas XV", el equipo de Rugby integrado que logra juntar a chicos con distintas discapacidades al deporte. Los "Pumpas" son apoyados por la Unión Argentina de Rugby y representa a nuestro país en el mundo. Juan Villca fue parte de esta movida. Su físico imponente, su trabajo fuerte y coordinado, lo ponen con mucha posibilidad en el próximo viaje del seleccionado con rumbo al mundial de Irlanda del año 2020.

Dentro de esa movida inclusiva e impulsado por el ex rugbier del Club Banco Hipotecario, Daniel Fernández, los Pumpas se destacan en el "mixed ability", una modalidad que incluye en un mismo equipo a jugadores -que son las personas con diversidad funcional- y facilitadores -que son los que ayudan y entienden el deporte. Lo bueno es que se puede aplicar a cualquier actividad deportiva. En el caso del rugby, se busca fomentar los valores del deporte ovalado. Se juega con el reglamento oficial, salvo por algunas modificaciones.

En Camarones Rugby Club la tarea recae en el Profe Hernán Mazzarello, un incansable laburante del deporte inclusivo en Pinamar. Hernán no sólo es entrenador del plantel superior sino que también, gracias a un convenio con el área de Discapacidad de la Secretaría de Desarrollo Social, lleva a cabo un taller de Rugby Adaptado. "Esto es algo que venimos desarrolando hace años", explica Mazzarello, "Juan es parte de este proceso y estamos muy felices de su rendimiento. Logramos estos avances capacitándonos, trabajando para poder generar un espacio cada día más inclusivo y entretenido para los chicos que se acerquen a este deporte".

Volviendo a Juan, nos cuenta que se inició en el deporte en el 2016. En el 2017, Juan, que tiene un leve retroceso madurativo, se alejó por un tiempo de las canchas y preocupó a todos. Unos estudios realizados mostraban problemas cardíacos. Por suerte, sólo fue un susto. Hoy, ya recuperado, lo cuenta como parta de su historia: "La verdad pensé que podía ser más complicado pero después de parar un poco volví a hacerme los estudios y salieron todos bien así que este año no lo dudé y me sumé a los entrenamientos y más tarde me llamaron de Pumpas, imaginate la emoción".

Juan cuenta que ama jugar pero también "ver" el deporte: "No me pierdo un partido, estoy acá en el Club Camarones, veo a los otros chicos, a la primera, a los veteranos, me gusta acompañar y sentirme parte". 

"Yo me concentró en la cancha. Sé que tengo el poderío físico que pide el deporte pero no dejo de pensarlo como algo divertido, inclusivo, donde no importan los problemas o los pesos o las estaturas", comparte entusiasmado, "Soy pilar derecho, es el puesto que me gusta".

Pinamar es el centro y el cierre de esta historia porque Juan lo tiene claro: "Me iría a jugar a otra ciudad, otro país, lo pienso y creo que sí pero nunca dejaría de volver a Pinamar. Acá está todo lo que amo, no podría dejar de volver".